lunes, 5 de marzo de 2012

El ABC de la Crisis Alimentaria Mundial.-(Veterinarios sin Fronteras).

Conceptos básicos para adentrarse en el suculento mundo de la especulación alimentaria



Antes de adentrarnos en el análisis de los factores que determinan el precio de los alimentos y las características de las prácticas especulativas que tienen lugar en los actuales mercados agrarios, cabe, en este espacio, definir esta famosa palabreja que tanto usamos desde hace décadas y que tanto ha alimentado las cuentas corrientes de los individuos que la dominan tan eficazmente, la especulación.


En términos económicos, especular significa efectuar operaciones comerciales o financieras, con la esperanza de obtener beneficios basados en las variaciones de los precios o de los cambios. La compra especulativa de un producto busca provocar que los precios suban por encima de su valor real, sencillamente porque esta compra está aumentando la demanda del producto de forma artificial. Análogamente, la venta especulativa puede provocar una caída de los precios artificialmente por debajo del valor real. La especulación se basa por tanto en la previsión y en la anticipación a los mercados con la finalidad de obtención de un beneficio por la fluctuación de los precios de los bienes con los que se especula. La idea: comprar barato para vender caro, vender caro para luego comprar barato.

Debido a las prácticas especulativas en los diferentes mercados puede producirse un fenómeno bien conocido que responde al muy acertado término de burbuja especulativa, la cual produce una subida anormal y prolongada del precio de un activo o producto, de forma que dicho precio se aleja cada vez más del valor real o intrínseco del producto. El proceso especulativo lleva a nuevos compradores a comprar con el fin de vender a un precio mayor en el futuro, lo que provoca una espiral de subida continua. El precio del activo alcanza niveles absurdamente altos hasta que la burbuja acaba estallando (en inglés crash), debido al inicio de la venta masiva del activo cuando hay pocos compradores dispuestos a adquirirlo. Esto provoca una caída repentina y brusca de los precios, llevándolo a precios muy bajos, incluso inferiores a su nivel natural, dejando tras de sí un reguero de deudas. Esto se conoce como crack.

La comida sujeta a los mercados financieros
La globalización en los alimentos ha supuesto una pérdida importante en cuanto a la soberanía alimentaria se refiere. Los precios de los alimentos no los estipulan las personas que se dedican a cultivar estos bienes sino que se ven supeditados a los intereses de los mercados globales, es decir, a las variaciones en las bolsas que controlan los bancos, fondos de inversiones, brokers y operadores varios que poco tienen que ver con la alimentación, de hecho, tan siquiera huelen los granos con los que juegan a ganar dinero.

Durante el mes de enero de 2011 la mayor parte de la población mundial ha sufrido un incremento de los precios de los alimentos de la que llamamos canasta básica. Decimos la mayor parte de la población mundial ya que el resto que queda no la ha sufrido sino que se ha beneficiado de este incremento.

El índice de la FAO para los precios de los alimentos (FFPI) aumenta por séptimo mes consecutivo, hasta alcanzar un promedio de 231 puntos en enero de 2011, un 3,4 por ciento más que en diciembre de 2010 y el más alto (tanto en términos reales como nominales) desde 1990. En enero, los precios de todos los grupos de productos básicos supervisados registraron fuertes aumentos en comparación con diciembre. Una de las consecuencias de esta revisión es que el valor del índice correspondiente a diciembre, que hasta entonces era el mayor en absoluto, ahora es el más alto desde julio de 2008.

Entre los alimentos que han mostrado un incremento especial se encuentra el trigo, que se ha duplicado en los últimos seis meses; el maíz, que se ha disparado un 73%; o el azúcar, que ha registrado un aumento de más del 20%.

Estos aumentos masivos en los precios de los alimentos básicos son muy peligrosos especialmente en los países más pobres del globo, los cuales dedican la mayor parte de sus ingresos en alimentarse.

De la misma forma que ocurrió en la pasada crisis de precios en 2007-2008, las causas a las que se achacan estas subidas de los alimentos de la canasta básica alimenticia responden a las adversidades ambientales que han destrozado cosechas de los principales productores y exportadores como Rusia. Cabe señalar, sin embargo, que el poderoso aumento de los precios de los alimentos básicos tiene otras importantes razones que no vale omitir. Es más, curiosamente las cosechas mundiales de los últimos tiempos han sido muy buenas, de hecho, las previsiones para el 2010 la señalaban como la tercera cosecha más grande de la historia.

Expliquemos un poco cómo funcionan los mercados agrarios y presentémosles a los actores que, con sus movimientos de capital, controlan los precios de lo que nos llevamos a la boca.

Gran parte de las materias primas que consumimos se compran y venden a través de contratos a futuro en el conocido mercado de futuros. ¿Qué significa esto? Los famosos futuros son contratos vinculantes entre comprador y vendedor en los que se acuerdan un precio y una fecha de entrega concreta. En el mercado mundial estos contratos se utilizan para comerciar los más diversos bienes. Por ejemplo, los contratos de futuros pueden suscribirse a los mercados agrícolas (trigo, maíz, soja), a los minerales (oro, plata, cobre, petróleo), los activos financieros (índices de precios de acciones, tasas de interés) y las monedas.

Vamos a poner un ejemplo para el caso de las materias primas. María se dedica a la agricultura, sobretodo al cultivo de maíz. Se dedica a cultivar la tierra para vender sus cosechas. En el mercado de futuros María tiene la oportunidad de acordar un precio por su cosecha en una fecha determinada de antemano en el contrato. Es decir, María vende sus productos antes de ser cosechados. Con este tipo de contratos María va a reducir riesgos en sus producciones, ya que evita fluctuaciones en el valor de los alimentos y se asegura la venta de su producto. María podría esperar a cosechar el maíz para venderlo, pero entonces se expondría a la incertidumbre que le provoca no saber a cuánto dinero va a poder vender su maíz. Por su parte, el comprador, pongamos que se trata de una empresa panadera, sabe que tendrá el maíz asegurado en una fecha futura concreta y a un precio establecido de antemano, por tanto también reduce riesgos ya que si se espera a que el grano esté cosechado para comprarlo, se arriesga a que hayan habido malas cosechas y el precio del grano esté más caro que comprado a futuro.

Se cuenta que los orígenes de este tipo de transacciones se remontan en la India en el año 2000 antes de Cristo. Servían a los mercaderes de poblaciones cercanas al país para negociar sus productos y asegurarse la venta. También en la época greco-romana y, más adelante en el siglo XII en Francia e Inglaterra se establecían este tipo de negocios a futuro. Sin embargo, tal y cómo los entendemos hoy datan de mediados del siglo XIX en EE.UU. En aquél entonces, debido a los excesos de oferta en los períodos de cosecha, la alta volatilidad en el precio de los productos agrícolas constituía una desmotivación para los/as agricultores/as. Este hecho puso de manifiesto la necesidad de creación de un mecanismo que estableciera, entre las dos partes (vendedor/a y comprador/a) un contrato que estipulara que los productos debían ser pagados y entregados en una fecha futura, pero en base a precios fijados en el presente.

Por tanto, esta práctica ha existido siempre, e incluso era bienvenida, pues de este modo tanto el vendedor como el comprador se cubrían las espaldas con la estipulación previa del precio y la fecha de entrega, de esta manera reducían riegos y, si había una mala cosecha, el vendedor obtenía un beneficio, y si era buena, el intermediario salía ganando. Ahora bien, hasta aquí parece que todo funciona honestamente y el precio de los alimentos se estipula entre comprador y vendedor de una manera limpia y transparente. El caso es que cuando este tipo de procesos estaba regulado funcionaban bien porqué el precio de los alimentos se establecía por la oferta real y la demanda real. ¿Qué pasa cuando dejan, estos mercados, de estar regulados?


Érase una vez en 1991 cuando el mercado de la alimentación sufre un cambio de dirección y concepto. El responsable de este repentino giro responde al nombre de Golman Sachs, uno de los grupos de inversión estadounidenses más grandes del mundo. Sus profesionales se dedicaron a seleccionar 8 productos alimenticios mercantizables, escogieron ganado, café, cacao, maíz, porcino y una o dos variedades de trigo, y crearon el primer Índice de materias primas. En este momento Goldman Sachs abre la puerta a la especulación alimentaria con el beneplácito de gobiernos e instituciones internacionales.

Entonces, desde hace poco menos de dos décadas en los mercados agrarios no sólo participan compradores y vendedores interesados en el alimento, sino que figuras que nada tienen que ver con la comida se dedican a especular con los precios comprando y vendiendo contratos a futuro cuantas veces quieran. ¿Quién participa en los mercados de futuro? En un inicio podemos identificar a: los hedgers y los especuladores. Los hedgers son aquellos agentes que desean protegerse de los riesgos derivados de eventuales fluctuaciones en los precios de los productos con los que negocian, como María y la empresa panadera. Los especuladores, en cambio, son los agentes que estan dispuestos a correr el riesgo de la variabilidad de los precios. Evidentemente os podéis imaginar que no hacen motivados por un afán altruista, más bien por las expectativas de realizar una ganancia de capital.

Para lograr esta ganancia, los especuladores venden los contratos a un precio más alto del que han comprado o, a la inversa, los compran a un precio más bajo de lo que prevén que venderán, al menos eso es lo que pretenden. Un especulador que crea que el precio del maíz subirá, comprará maíz a futuro, y si considera que el precio del maíz bajará, venderá maíz a futuro.

Cuando suben los precios de los alimentos tendemos a pensar en malas cosechas por culpa del clima, o en los conflictos en los principales países productores de alimentos o por la mala gestión de dichos países etc. El hecho es que nunca pensamos en el funcionamiento del mercado agrario ni nos planteamos que, quizás, el telón de fondo que hay que aclarar es el de la globalización en los mercados de alimentos y el trato mercantilista que se hace de éstos. La especulación con los alimentos es una práctica habitual que mueve millones al día. Mientras unos pocos se enriquecen especulando con algo tan básico como el alimento, otros muchos más, mueren por inanición o padecen hambre y desnutrición crónica por no tener acceso a ellos.

La Bolsa de Comercio de Chicago nació en 1848 y es la más importante en lo que a mercados de futuros se refiere, sobretodo en cuanto a bienes agrícolas, como el maíz, la soja o el arroz. Hace unas décadas, la práctica especulativa se centraba sobretodo, por ejemplo, en el sector petrolero, el sector inmobiliario o la construcción, pero después de la caída de estos mercados, los fondos especulativos migraron a jugar con productos seguros como los alimentos. El resultado de dicha especulación originó la famosa crisis alimentaria de los años 2007-2008, época en que los precios de los alimentos básicos rozaron la atmósfera ya que, al comprar anticipadamente grandes cosechas se generaba una escasez ficticia de alimentos que hacía ascender los precios de manera orbitante. Sumado a la peligrosa corriente especulativa se añade el incremento en utilización de cereales para agrocombustibles, que incrementaba la demanda y provocaba una subida más bestia de los precios.


¿A quién se le llenan los bolsillos con todo esto?
Los beneficios de las crisis alimentarias mundiales sirven para engrosar, sobretodo, las cuentas corrientes de las multinacionales, grandes empresas que monopolizan todos los eslabones de la cadena de producción, transformación y distribución de alimentos. En el estado español, el 75% de la distribución de alimentos está en manos de siete empresas. De estas siete, cinco son supermercados (Carrefour, Eroski, Alcampo, El Corte Inglés y Mercadona), y dos son centrales de compra (IFA y Euromadi) que son grupos que aglutinan a supermercados más pequeños para lograr mejores precios. Tal concentración tiene consecuencias atroces para el productor independiente, ya que son estas empresas las que tienen el poder de decidir a qué precios se compran los productos. Este fenómeno supone una creciente desaparición de la población campesina ya que le resulta imposible competir con este entramado agroalimentario. Y la cuestión es, si suben los precios del producto final, el productor mismo de los alimentos que se encuentra en el inicio de la cadena agroalimentaria, también verá incrementado su sueldo, ¿verdad? Pues no. El caso es que el pequeño agricultor no tiene ni capacidad para negociar (existen muchos más productores que distribuidores) ni tampoco puede retener el alimento cosechado así que se ve con la obligación de vender al distribuidor al precio que indique. En el sector agrolimentario la diferencia entre el precio de origen (lo que se le paga al productor por el alimento) con el precio de destino (lo que pagan los consumidores por el producto) es alarmante. Los alimentos frescos superan de media una diferencia de más del 400%. Según esto, el agricultor o ganadero recibe menos de un tercio del precio al que el consumidor paga el producto.

Para hacernos una idea de la magnitud de las descompensaciones que se generan en este tipo de prácticas nos vale apuntar un reciente ejemplo que ilustra con claridad de qué estamos hablando y quién se beneficia de todo esto: durante la crisis alimentaria en 2007-2008, la cual hizo aumentar en 250 millones el número de hambrientos, los beneficios de las grandes multinacionales de semillas, fertilizantes, comercialización y procesamiento en el área de la alimentación, aumentaron sin cesar.

En 2007, las principales compañías de semillas (Monsanto y DuPont) declararon un aumento de los beneficios del 44% y 19% respectivamente. Las mayores empresas de fertilizantes (Potash Corp, Yara y Sinochem) publicaron que sus beneficios aumentaban en 72%, 44% y 95% respecto al año anterior. Así como los principales procesadores (Nestlé) que anunciaban a sus inversores aumentos en sus beneficios, y también los grandes distribuidores también, los cuales se apuntaron generosos márgenes. Y colorín colorado, este cuento no se ha acabado. Y es que, lejos de solucionarse, estas tendencias se acentúan, pues las grandes empresas del sector alimentario que controlan los precios mundiales de los alimentos apuntan a una mayor concentración y es que lo tienen claro, como decía HENRY KISSINGER, controla el petróleo y controlarás las naciones, controla los alimentos y controlarás a los pueblos.

LA CRISIS ALIMENTARIA MUNDIAL-CAUSAS Y EFECTOS-II


Crisis alimentaria mundial (2007-2008)

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Durante los años 2007 y 2008 se produjeron subidas de los precios de los alimentos a nivel mundial, provocando una crisis alimentaria en las regiones más pobres del mundo (destacando Malawi, Zambia y Zimbawe[1] ), además de inestabilidad política y disturbios sociales en varios países.
Entre los motivos se incluyen las cosechas precarias en varias partes del mundo, especialmente Australia. Otras causas del aumento de los precios de alimentos a nivel mundial es la creciente demanda por biocombustibles en países desarrollados y la creciente demanda por la clase media, que está en aumento en poblaciones de Asia, quienes han variado sus hábitos alimentarios, exigiendo mayor variedad y más carne en sus dietas, provocando demanda mayor de recursos agrícolas.
Asimismo, el aumento continuo del precio del petróleo ha aumentado los costos de los fertilizantes y el costo de transporte de los productos. Estos factores, unidos a la caída de las reservas de alimentos en el mundo y la inestabilidad producida por especulaciones del mercado de acciones han contribuido a aumentos a nivel mundial de los precios de los alimentos.
En los países desarrollados el incremento de precios se convirtió en la principal preocupación de las clases populares.[2] Según el presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, unas 100 millones de personas pueden verse seriamente en riesgo por la crisis.[3]

Contenido

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[editar] Factores

Muchos factores contribuyeron al aumento de los precios básicos. Los analistas lo han explicado como una combinación crucial de factores: malas cosechas en varias partes del mundo debido al clima, bajos niveles de reservas de comida, aumento del consumo de China e India, aumento demográfico mundial, aumento de consumo de biodiésel y cambios en la economía global.[4]

[editar] Impacto de los biocombustibles

Una de las causas del incremento de precios sería el uso de cosechas de maíz estadounidense para fabricar biocombustibles. Como los agricultores dedicaron más cosecha para biodiésel que en años anteriores, se redujo la oferta destinada a la producción de alimentos en proporción. Esto ha reducido los alimentos disponibles, sobre todo en los países subdesarrollados, donde el aprovisionamiento que una familia se puede permitir ha bajado en gran medida. La crisis se podría interpretar, en cierto modo, como una dicotomización entre países ricos y pobres: por ejemplo, llenar el depósito de un automóvil mediano con biocombustible requiere tanta cantidad de maíz como la que un africano consume en un año entero.[5]
Brasil, los estados miembros de la Unión Europea, los Estados Unidos y otros países están apoyando activamente la producción de biocombustibles líquidos provenientes de la agricultura; éstos se extraen, generalmente, del maíz o de la caña de azúcar, así se produce etanol, y de diversos cultivos de oleaginosas, cuando se produce biodiesel. Los posibles beneficios ambientales y sociales, entre ellos la mitigación del cambio climático y una contribución a la seguridad energética, son citados como los principales motivos del apoyo del sector público a las industrias de biocombustibles, cuyo crecimiento ha sido rápido. Puesto que los efectos económico, ambiental y social de los biocombustibles son ampliamente debatidos, es necesario evaluarlos cuidadosamente antes de extender el apoyo del sector público hacia programas de biocombustibles en gran escala. Estos efectos dependen del tipo de materia prima agrícola empleada, del proceso de producción aplicado, y de los cambios que requiera el uso de la tierra. [1]
Desde finales de 2007, la inflación agraria, causada en parte por el mayor uso de maíz para biocarburantes, así como la fijación del precio del maíz respecto al del petróleo que hicieron los comerciantes en materias primas y el consiguiente aumento de precios, ha causado la sustitución de mercado del maíz, con subidas de precios que se trasladan en torrentes a otras materias primas: primero fueron los precios del trigo y soja, después del arroz, el del aceite de soja y el de otros aceites de cocina.
Los biocombustibles de segunda y tercera generación (como el etanol celulósico y el combustible de algas, respectivamente) pueden, algún día, aminorar la competencia con los cultivos de alimento. Los cultivos no alimentarios pueden crecer en tierras marginales, inadaptadas para los de alimento, pero estos biocombustibles más avanzados requieren mayor desarrollo en prácticas agrarias y tecnología de refinamiento. En contraste, el etanol del maíz usa tecnología madura, y el cultivo de maíz puede ser cambiado de uso alimentario al uso para combustible rápidamente.

[editar] Crecimiento de la población mundial

El crecimiento de la producción alimentaria ha sido mayor que el crecimiento de la población. La cantidad de alimento por persona se incrementó durante el período 1961-2005.
Aunque algunos críticos han argumentado que esta crisis alimentaria se debe al crecimiento sin precedentes de la población mundial,[6] [7] [8] [9] [10] otros, sin embargo, mencionan que la tasa de crecimiento, de hecho, ha bajado de manera drástica desde 1980,[11] [12] y que la disponibilidad de cereales ha seguido creciendo más deprisa que la población. La producción de alimentos per cápita ha crecido desde 1960, y esta tendencia no ha cambiado dramáticamente con las cosechas de 2006-2007.
Los análisis de abril del 2008 de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación mantienen que mientras el aumento del consumo de cereales ha subido uno por ciento desde 2006, la mayoría de este aumento ha ido a parar a los países desarrollados. Donde ha aumentado su utilización para el consumo humano ha sido en gran parte en alimentos con "valor añadido" (procesados), que se venden en países desarrollados y en vías de desarrollo.[13] El crecimiento total de la utilización de cereales desde 2006 (una subida del 3%, superior al 2% de promedio anual del período 2000-2006) ha sido mayor en el uso no alimentario, especialmente en piensos y biocombustibles.[14] [15] Para producir un kilogramo de carne de vacuno se necesita usar siete kilogramos de cereales como pienso.[16] Estos informes, por lo tanto, concluyen que es el uso industrial, en piensos y en alimentos que incorporan un procesamiento importante, y no el aumento de población entre los consumidores pobres de cereales en bruto o poco elaborados, lo que ha contribuido a los aumentos de precio.

[editar] Incremento de demanda en Asia

La población de clase media ha crecido en Asia en los últimos 20 años. Aunque la gran mayoría de la población de Asia sigue siendo rural y pobre, el crecimiento de la clase media en la región ha sido dramático, y se piensa que seguirá creciendo. Para comparar, en 1990, la clase media crecía 9.7% en India y 8.6% en China; en cambio, en el 2008 ha alcanzado una tasa de crecimiento de cerca del 30 y 70 por ciento, respectivamente.[5]
El correspondiente aumento en la afluencia ha traído también un cambio en el estilo de vida y en los hábitos de alimentación, más específicamente en una demanda mayor de variedad en los alimentos y más carne en la dieta[17] causando una mayor demanda de recursos de parte del campo.

[editar] Energía

El aumento en los costos de la energía ha sido citado como una de las causas del aumento de precio de los alimentos.[18]
En agosto de 2009 se reporta que Dubai advierte de la subida de precios del té.[19]

[editar] Disturbios y críticas al modelo agroalimentario

En países como Haití, Egipto, Indonesia, Bangladesh, India, Pakistán, Tailandia y otros países del mundo hubo disturbios en protesta por la subida de precio de los alimentos. El Banco Mundial afirma que 33 países se ven enfrentados a problemas políticos y desórdenes sociales a raíz de la crisis.[20]
La crisis alimentaria ha sido relacionada por parte de los movimientos y activistas partidarios de la soberanía alimentaria con el impacto de las políticas neoliberales en los países del tercer mundo. La activista y autora en favor de la soberanía alimentaria Esther Vivas considera que la crisis alimentaria “responde al impacto de las políticas neoliberales que se vienen aplicando desde hace treinta años a escala global. Liberalización comercial a ultranza a través de las negociaciones en la Organización Mundial del Comercio y en los acuerdo de libre comercio y las políticas de ajuste estructural, el pago de la deuda externa, la privatización de los servicios y bienes públicos son sólo algunas de las medidas que se han venido imponiendo por parte del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional en las últimas décadas en los países del Sur”.[21]

[editar] Medidas paliativas

[editar] Estados Unidos

El ex Presidente de los Estados Unidos, George W. Bush, pidió al Congreso 770 millones de dólares (0,0059% de su PIB) para ayuda alimentaria y programas de desarrollo.[22]

[editar] México

El Presidente de México, Felipe Calderón Hinojosa, acordó con representantes industriales la congelación de los precios de más de 150 alimentos básicos hasta final de 2008 aunque ya subieron los precios. La medida se lleva a cabo en un intento por frenar la inflación que en el último mes se situó en el 4,95% en tasa interanual, el máximo desde diciembre de 2004.
Productos básicos como café, sardinas, atún, aceite, sopa o té, entre otros, mantendrán sus precios hasta el 31 de diciembre del 2008. Así lo acordaron el Gobierno Federal y los integrantes de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin) para enfrentar la crisis de los alimentos a nivel internacional y controlar la inflación.
Grupo Bimbo anunció en la 19 reunión Plenaria del comité empresarial México-China, que esperan tener la capacidad de mantener los precios el mayor tiempo posible, a pesar del alza del 20% del costo de los insumos. Daniel Servitje anunció también que las inversiones planeadas para este año se llevarán a cabo, pero los planes a largo plazo pueden ser modificados.[23]

[editar] Referencias

  1. Diez millones de africanos, al filo de la hambruna, "He visto con mis propios ojos el profundo sufrimiento del pueblo somalí, que busca seguridad y alimentos. Niños refugiados que mueren y sus madres, que se han convertido en esqueletos andantes, y están ante la disyuntiva de qué hijo salvar", indicó Antonio Guterres, alto comisionado de la ONU para los Refugiados.
  2. Italianos y españoles, los más preocupados
  3. «"Cien millones de personas pueden estar en riesgo grave"». La Tercera (Cuerpo de Reportajes). 20-04-2008, pág. 26. 
  4. Corcoran, Katherine (24-03-2008). Food Prices Soaring Worldwide. Associated Press. http://ap.google.com/article/ALeqM5hY6QytGQclZ5k8yFlaDr0VZin6IwD8VJULF00. 
  5. a b "How the cupboard went bare", Globe & Mail, 12-04-2008
  6. Smith, Kate; Edwards; Rob. 2008: The year of global food crisis. Sunday Herald, Australia, 09-03-2008.
  7. Randerson, James. Food Crisis Will Take Hold Before Climate Change, Warns Chief Scientist, The Guardian, Reino Unido, 07-03-2008. Ver citas por Hilary Benn, Secretaria de Medio Ambiente del Reino Unido.
  8. Global food crisis looms as climate change and population growth strip fertile land, The Guardian, Reino Unido, 31-08-2007.
  9. World in grip of food crisis. IANS, Thaindian News. 07-04-2008.
  10. Burgonio, TJ. Runaway population growth factor in rice crisis—solon. Philippine Daily Inquirer, 30-03-2008.
  11. World Population Information. United States Census Bureau. Información actualizada al 27-03-2008.
  12. Population annual growth rate, 229 countries 1955-2050 (UN Population Division's quinquennial estimates and projections). Naciones Unidas. Actualizado el 17-07-2007.
  13. "World cereal supply could improve in 2008/09", FAO: Global cereal supply and demand brief, Crop Prospects and Food Situation, No. 2., abril de 2008. El informe menciona: "Sin embargo, en términos per cápita, los niveles de consumo de trigo y arroz descienden ligeramente en los países en desarrollo, mayormente a favor de mayores ingestas de comida con más valor añadido, especialmente en China".
  14. Crop Prospects and Food Situation, No. 2, April 2008: Global cereal supply and demand brief, Growth in cereal utilization in 2007/08. Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación. Naciones Unidas. Abril de 2008.
  15. Are We Approaching a Global Food Crisis? Between Soaring Food Prices and Food Aid Shortage. Katarina Wahlberg Global Policy Forum: World Economy & Development in Brief. 03-03-2008.
  16. Comment by Paul Collier on 2 May 2008 to the Financial Times The Economists' Forum blog post "Food crisis is a chance to reform global agriculture" by Martin Wolf, 30 April 2008
  17. "The cost of food: facts and figures", BBC News Online, 08-04-2008
  18. «Bush dice precios alimentos están altos por costo energía». Reuters. 02-05-2008. http://lta.reuters.com/article/businessNews/idLTAN0246974620080502. Consultado el 02-05-2008. 
  19. Dubai advierte de la subida de precios del té
  20. «Crisis alimentaria: PAM agradece a Bush y llama al Congreso a aprobar ayuda». Univisión. 02-05-2008. http://www.univision.com/contentroot/wirefeeds/world/7472846.html. Consultado el 02-05-2008. 
  21. ¿Quién gana con la crisis alimentaria mundial? (Público 09/05/10)
  22. «Bush pide 770 millones de dólares de ayuda para paliar la subida del precio de los alimentos». IBL News. 02-05-2008. http://www.iblnews.com/story.php?id=37413. Consultado el 02-05-2008. 
  23. «El Universal: Bimbo busca mantener sus precios durante 2009». Bimbo. 11-02-2009. http://www.eluniversal.com.mx/finanzas/69118.html. Consultado el 11-02-2009.

La Crisis Alimentaria Mundial Causas y Efectos

Los orígenes de la crisis alimentaria: ¿Toda la culpa fue del petróleo?


  • Malas Cosechas y Reducción de las Reservas de Granos
  • Crisis Energética y Biocombustibles
  • Aumento de la Demanda Mundial
  • Cambio Climático

  • Los países han perdido la capacidad de producir alimentos por ellos mismos
    Con las políticas neoliberales, los países en vías de desarrollo han abierto las fronteras a la importación de productos agrícolas provenientes de EEUU i Europa (productos subvencionados que se venden por debajo del costo de producción ), destruyendo las producciones locales y se han visto obligados a destinar sus tierras agrícolas a la producción de alimentos para la exportación ( soja, café, bananas....) para tener divisas y comprar alimentos.
    Los alimentos viajan miles de kilómetros para ir des del país productor hasta nuestra mesa, y alimentos que antes producíamos a pocos kilómetros, ahora los importamos de otros continentes...
  • Especulación con los alimentos
    El precio mundial de los alimentos se decide en gran parte en el Mercado de Futuros de Chicago. Desde hace tiempo, el capital financiero ha entrado a especular con los alimentos. Este 2008, año de crisis, las grandes empresas de alimentos han incrementado sus beneficios en un 45% de media. Mientras que millones de personas mueren de hambre anualmente, las multinacionales de la alimentación no paran de acumular beneficios.
  • Control de la Producción Mundial de alimentos por parte de Transnacionales
    Con la irrupción de los transgénicos, se ha consolidado un modelo mundial de producción de alimentos en el que unas pocas empresas venden las semillas, los fertilizantes y los pesticidas al productor; después le compran la producción y las mismas empresas la transportan a la otra punta del mundo hacia las grandes cadenas de distribución: los supermercados Carrefour o Wal-Mart, presentes en todo el mundo, que también monopolizan la distribución de alimentos y nos imponen qué comprar y cómo comprar. Todo el circuito está en manos privadas y los gobiernos han perdido prácticamente cualquier posibilidad de definir que alimentos tiene que producir un país.
  • Agrocombustibles
    Los agrocombustibles llevan al límite este modelo agrícola. Las mejores tierras que producen alimentos están siendo usadas para sembrar soja, colza, palma,... cultivos a partir de los cuales fabricar agrocombustibles. Es decir, la producción de alimentos está perdiendo terreno frente a la fabricación de combustibles. El aumento del precio del petróleo ha disparado las inversiones en fábricas de agrocombustibles, la compra de tierras y las inversiones de futuro, la cual cosa representa una gran amenaza para la producción de alimentos en muchos países.
  • Modelo agrícola dependiente del petróleo
    Como comentábamos antes, la revolución verde convirtió la agricultura y la ganadería en una producción con una alta demanda energético, con alta dependencia del petróleo. Se calcula que producir bajo criterios agroecológicos ( es decir, sin pesticidas, de manera sostenible y para mercados locales) consume entre 6 y 7 veces menos energía que hacerlo de manera intensiva industrial. En el actual modelo, sin petróleo no hay agricultura. Necesario para los fertilizantes, para el transporte, para la maquinaria... El Banco Mundial estima que en el incremento de precios de los alimentos, el aumento del precio del petróleo ha sido responsable en un 15%. Igualmente, durante la última Crisis Financiera, el precio del petróleo bajó dramáticamente y nadie notó una bajada en los precios de los alimentos.
Hace falta, pues, optar por otras formas de producir y consumir alimentos.
Si bien el petróleo no es el único ni el menos importante responsables de la suba de los precios de los alimentos, si que es preocupante la dependencia que la producción de alimentos tiene del petróleo y la previsión de los problemas que tendremos en los próximos 10 años cuando se empiecen a agotar las reservas de petróleo.


Así, la Vía Campesina, como muchas otras ONG y movimientos sociales afines, apuntan a cuestiones mucho más estructurales. Apuntan a la forma actual de agricultura y ganadería como culpable de la Crisis Alimentaria y del hambre en el mundo. Las principales consecuencias de este modelo agroindustrial son:


Las organizaciones campesinas y de agricultores de pequeña escala de La Vía Campesina, con presencia en más de 40 países, apuntan a otros motivos como responsables del aumento mundial del precio de los alimentos: El actual modelo agroindustrial exportador de alimentos en manos de las empresas transnacionales.

Si prestamos atención, la mayoría de las causas son externas al modo de producción de alimentos. El aumento en la demanda mundial de alimentos es consecuencia del aumento de la población, el cambio climático es un proceso generado por la actividad humana y las malas cosechas son provocadas por la sequía, las plagas, etc... También la crisis energética tiene sus orígenes en el aumento del precio del petróleo.
Por lo tanto, para los organismos internacionales y los medios de comunicación masivos, la culpa de la Crisis Alimentaria no la tiene el modo de producir alimentos si no otros factores externos a la agricultura y la ganadería.

En estos tiempos, los organismos multilaterales como la FAO- la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación- y el Banco Mundial, así también como los medios de comunicación masivos, han apuntado a las siguientes causas como responsables de la Crisis Alimentaria:


El espectacular aumento del precio de los alimentos que se ha producido el año 2008 en todo el mundo es lo que llamamos claramente como Crisis Alimentaria. El precio del trigo ha aumentado un 130% el último año, el del arroz se ha duplicado en 2 años y el Maíz un 50%. Si bien una crisis ha afectado a todo el mundo, ha impactado especialmente sobre los países pobres, como Haití, Camerún o Filipinas, donde la gente ha salido a la calle protestando por el desmedido aumento de precios.

viernes, 2 de marzo de 2012

La tierra, Nuestra Morada

La tierra es nuestra morada
Lugar donde habitamos
Que Dios nos ha brindado
Sin quejas y reclamos

La tierra es la morada de los pájaros
de caballos,  rumiantes y  moluscos
Ambientes naturales, nos entrega
De aguas cristalinas y laderas

La tierra es la morada de plantas e insectos
de bachacos, hormigas, poliquetos
Crustáceos, peces, delfines y ballenas
la Tierra es la morada más perfecta

La Tierra, llora  y  se entristece
Al ver contaminar sus mares y sus ríos
Ver  morir sus plantas y animales
Por el depredador que se enrriquece

La  Tierra está triste y melancólica
Por la destrucción de la morada más perfecta
Causada por Potencias Industriales
Que solo desean el lucro y la peseta
                                                                 
                                                                     Efrén Meléndez-el gato.