miércoles, 30 de enero de 2013

Ecosistema único, en peligro por descuido

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Hutovo Blato es un lugar totalmente desprotegido. EFE
  • Solía ser la estación invernal para 400 especies de pájaros migratorios, que casi ya no llegan
  • Hutovo Blato fue declarado ya en 1954, durante la época de la extinta Yugoslavia socialista, reserva ornitológica
SARAJEVO, BOSNIA-HERZEGOVINA (27/ENE/2013).- Hutovo Blato, un pantano único en el sur de Bosnia-Herzegovina, donde se encuentran cientos de especies de pájaros y otros animales raros, corre peligro de desaparecer por negligencia de las autoridades locales del país balcánico.

"Si prosigue el actual trato de Hutovo Blato, el ecosistema está en amenaza de desaparición total en los próximos 30 años", advierte en declaraciones el coordinador bosnio de la organización ecologista World Wildlife Fund (WWF), Zoran Mateljak.

Bosnia-Herzegovina fue en la primera mitad de los años 1990 escenario de la más sangrienta guerra de la antigua Yugoslavia, con unos 100 mil muertos.

Tras el final de la guerra, el frágil y complicado equilibrio entre las tres grandes comunidades del país (musulmanes, croatas católicos y serbios ortodoxos) ha causado un estancamiento político en todos los ámbitos, también en la protección del medioambiente.

El pantano, que tiene una superficie de unas siete mil 500 hectáreas, es el hábitat de más de 700 especies diferentes de la flora, 23 de peces, cuatro de ellas endémicas, seis especies de anfibios, 12 de reptiles y diferentes mamíferos, pero que poco a poco lo abandonan.

La reserva, de clima mediterráneo, solía ser la estación invernal para 400 especies de pájaros migratorios, que casi ya no llegan, al tiempo que hay cada vez menos peces.

Toda la diversidad de la flora y la fauna y la belleza de la zona, situada en las proximidades de la ciudad de Capljina, a tan sólo 15 kilómetros del mar Adriático, podrían perderse para siempre, asegura Mateljak.

Hutovo Blato fue declarado ya en 1954, durante la época de la extinta Yugoslavia socialista, reserva ornitológica, y desde 1995 la zona es está definido como un "parque natural".

Ahora, las aguas del pantano van desapareciendo debido a la construcción de una nueva central hidroeléctrica, en el cercano valle de Popovo Polje, que desvía corrientes de agua, lo que provoca que las fuentes subterráneas que nutren el pantano y sus lagos se estén sacando cada vez más.

El parque natural, además, está afectado por la caza y pesca furtiva, desprotegido por falta de recursos económicos y un eficaz servicio de guardias.

El WWF de Bosnia ha lanzado una iniciativa "para animar a las autoridades locales a que se ocupen del problema" y salven este ecosistema único, cuenta Mateljak.

"En pocos días hemos recogido 12 mil firmas de ciudadanos sólo por internet. Esperamos que el número aumente y que sea un éxito mayor", indica el ecologista bosnio.

La petición será entregada a comienzos de febrero a las autoridades locales, pero sobre todo a la empresa de eléctrica "Elektroprivreda", que opera una central hidroeléctrica al borde de Hutovo Blato, y no hace nada para proteger del ecosistema.

La central fue construida hace 40 años y ya entonces alteró el equilibrio natural de la zona y su importante papel ecológico.

Según cálculos científicos, sus turbas impiden la emisión de unos siete millones de toneladas del dióxido de carbono a la atmósfera, un "servicio" cuyo precio en el mercado sería de unos 200 millones de euros anuales (unos tres mil 414 millones de pesos mexicanos) en concepto de certificados de contaminación.

"Y, sin embargo, Hutovo Blato es un lugar totalmente desprotegido. Nadie se ocupa de él", critica Mateljak a las autoridades locales.

Otro problema causado por el hombre es el del masivo cultivo de marihuana en la zona, agrega el ecologistas.

Hace referencia a que en 2011, un incendio arrasó gran parte de las zonas forestales de Hutovo Blato, provocado precisamente por un ajuste de cuentas entre cultivadores ilegales de ese estupefaciente.

Hutovo Blato esconde numerosos secretos, misterios y fenómenos naturales como, por ejemplo, el río Krupa, de 9 kilómetros de largo y una profundidad media de 5 metros, el único de Europa que fluye en dos sentidos.

El Krupa no sale de un manantial, sino que nace del lago Deransko y corre normalmente hacia su desembocadura en el Neretva.

No obstante, en ocasiones de alto nivel de aguas en el Neretva, el curioso río Krupa "regresa" hacia su lago de origen.

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